domingo, 17 de octubre de 2010

Reseña: La Hermandad del Viento, de Alberto Rojas


Bien. He aquí la prometida reseña a “La Hermandad del Viento”, la segunda parte de la, aún inacabada, trilogía “Leyendas de Kalomaar” del chileno, Alberto Rojas.

En primer lugar me gustaría decir que siento una real admiración y respeto por el autor, pues ha sido uno de los artífices (junto a Baradit, Wilson y otros) en resucitar la literatura fantástica nacional. Y lo más importante, lo ha hecho con humildad, lo cual siempre se agradece.

Ahora vamos a mi valoración del libro. Este es la continuación de “La Lanza Rota” (ya reseñada en este mismo blog), y sucede dos años después de los eventos narrados en el primero. Acá nos encontramos con un nuevo enemigo, el cruel pirata Talbor, antiguo enemigo de Ákeron, quien busca desesperadamente revivir el poder de la legendaria “Garra de Famir” por medio de tres gemas repartidas por el orbe, con las cuales se convertirá en un hombre invencible y digno señor de todos los mares de Kalomaar.


Es así como los héroes de esta historia, Ákeron, Shara, Tany y Gor unirán fuerzas con la secreta Hermandad del viento (de la cual no les diré nada, para que lo descubran por ustedes mismos), y partirán en un viaje, muy al estilo Gokú y las esferas del dragón, donde buscarán  las ya mencionadas gemas en una lucha contra el tiempo y Talbor. En el camino se toparán con un montón de peligros y criaturas fantásticas, y se darán cuenta que el arma más poderosa de todas es la lealtad y la amistad.

Personalmente, LHdV es un buen libro de aventuras. Siguiendo lo señalado por Emilio en la reseña anterior, Rojas no quiere remecer la literatura fantástica ni nada por el estilo, él busca algo mucho más honesto, entretener. Y qué mejor que eso. Después de todo, los que leemos este tipo de literatura lo hacemos  precisamente para entretenernos, para evadirnos de este mundo tan lúgubre la mayoría de las veces.

Lo anterior no significa que no tenga ciertos aspectos “negativos” que señalar. Sin dármelas de experto ni nada por el estilo, creo que el mayor defecto de Rojas es que sus personajes son demasiado planos. Esto ya lo decía cuando leí LLR y lo repito ahora con esta segunda parte. No noto una evolución. El ejemplo más claro es Tany, la joven hechicera, que a pesar de haber tenido dos años de tiempo para madurar y mejorar sus habilidades, sigue siendo la misma niña tímida e insegura del primer libro. Es como si no hubiera crecido nada.

Entonces ¿hace esto malo el libro? Por supuesto que no. O si no pregúntenle a los jóvenes lectores de esta saga, quienes sin duda la han disfrutado enormemente. Para muestra un botón. Mi hermano de dieciséis años es de esos que cuando toma un libro sufre una especie de shock alérgico y cae inconsciente. Con fortuna lee la sección deportiva del diario. El punto es que el verano pasado fue castigado (no recuerdo el motivo), y siendo mi mamá una persona sabia, lo mandó a leer obligado durante todo el mes. Para ayudarlo le facilité dos libros: La Lanza Rota y La Hermandad del Viento. Se los devoró. Le encantaron, y hasta me pidió la tercera parte (la cual está en proceso de escritura). Si esto no nos habla del triunfo de Rojas como narrador de aventuras, nada lo hará. 

En definitiva “La Hermandad del Viento” es un libro entretenido y que cumple lo que promete. Se tiene totalmente merecido el reciente premio “Marta Brunet 2010”. Desde acá mis más sinceras felicitaciones a Alberto Rojas, por su humildad y aporte a la fantasía nacional. Ojalá nos siga entreteniendo con sus narraciones por muchos años más.

Si desean leer un fragmento de la novela hagan click aquí

7 comments:

  1. Valla seguirá en los libros en venta? bueno lo buscare estará en mi lista de pendientes que es muy larga en fin vale por compartir lo espero que todo esté bien en fin saludos

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  2. Si, Tue_Tue. El libro todavía está a la venta. Con un poco de suerte y buscando bien, lo puedes encontrar. Por lo menos yo lo he visto por ahí.

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  3. "El punto es que el verano pasado fue castigado (no recuerdo el motivo), y siendo mi mamá una persona sabia, lo mandó a leer obligado durante todo el mes."

    XD XD XD XD XD XD :P

    Muy sabia tu madre, la mia me castigaba obligandome a ir a fiestas.

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  4. A otros los castigaban leyendo Memorias de una puta en el siglo XX...
    Para un pergenio de 16 años de aquél siglo probablemente era castigo, ahora apostaría que es una delicia de lectura junto a una rica patita de reggaeton de fondo.

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  5. Me han entrado unas ganas enormes de leer estos libros. ¿Los encuentro en las librerías, no?
    Saluditos!

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  6. Mi madre siempre me quita los libros cuando me castiga, el que suele quitarme más a menudo es Dune. La Hermandad... es un buen libro, los giros tienen una buena dosis y la oscuridad le hace perder parte de la inocencia que tenía La Lanza... Aunque Rojas siempre cuenta historias que no son simultáneas, siempre sorprende con criaturas que se asemejan, solo unas pocas criaturas, a por ejemplo los hombres-pez de Lovecraft, los grifos de la mitología griega entre otras cosas que nunca se encuentran en otros libros.
    Que Rojas siga relatando sobre Kalomaar y recuerden que está recién empezando en el duro negocio editorial.

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  7. me encanto es mi libro favorito igual que la lanza rota

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