lunes, 10 de enero de 2011

Cuento Corto: Sol Negro, por Javier Maldonado Quiroga (@kensan_x)

“Y el Héroe –como Enoch– asciende a su propio Universo, en dirección a su Flor Inexistente, en un Carro de Fuego, en un Vimana”


La ciudad le resultaba extraña. Una urbe oscura, fría, bajo el opresivo cielo gris. El extranjero observaba, inexpresivo, oculto bajo las sombras de gigantes de piedra, cuyos numerosos ojos parecían espiarlo, furtivos. Se sentía fuera de lugar, y sin embargo, ahí estaba, cumpliendo la tarea que se le había encomendado.

Cuatro forasteros habían llegado a su aldea escondida entre las montañas, en el país del sol rojo. Hablaban una lengua ignota, indescifrable. Vestían trajes occidentales y sus rasgos eran los de los hombres del Oeste. Mantuvieron una entrevista secreta con su Jonin, Yasuo, y pronto partieron, silentes, sin ningún gesto que permitiera leer en sus pálidos semblantes.

Y su señor, su maestro, lo llamo a él, Sora, el más hábil de todos. Aquel que jamás había fallado. Y lo llamó sombra en el lenguaje secreto de su clan, y lo envió a aquella nación lejana, donde un Demonio hecho de carne y piel humana, amenazaba el linaje de los mismos extranjeros de lengua indescifrable que habían ido en su búsqueda.


Berlín era llamada aquella metrópoli, monstruosa a sus ojos habituados al verdinegro de valles y bosques milenarios, antiguos como los cimientos de la tierra misma. Y había un nombre y un rostro pétreo grabados a fuego en su memoria. El primero de sus objetivos.
 El comandante de un ejército formado por hombres que no eran hombres. Su círculo de seguridad era prácticamente infranqueable, pero Sora era una sombra. Por eso habían recurrido a él.

Y como una sombra se movió a través de Berlín. Y nadie pudo verlo. Las masas, adormecidas por las ilusiones de los sirvientes de aquel llamado Lucifer, estaban ciegas.

Sin embargo, en las largas noches, lúgubres y solitarias, Sora  no encontraba descanso. Atormentado por espectros hechos de sombras, sombras que se burlaban de él. Y un sol oscuro, negro como un abismo infinito, lo acosaba en sus sueños. Y mientras flotaba y giraba, espectral, en medio de un cielo sin color, absorbía, como un titán hambriento, la civilización creada por los hombres, dejando solo el vacío.

Y llegó un día, tan gris como las torres que lo rodeaban, amenazantes, en que por fin encontró la oportunidad que buscaba. El leviatán había bajado la guardia. Era una reunión secreta, donde solo unos pocos guardias se interponían en su camino.

Era una casona antigua, poblada por fantasmas de hacía incontables generaciones. Sus cimientos habían sido construidos por manos que hoy no eran más que polvo y en sus alrededores vagaban recuerdos funestos de tiempos olvidados.

Y la daga del sicario, forjada bajo la pesada sombra de bosques escondidos, resplandeció lujuriosa con el sabor de la sangre de los vigías. Y se encontró, de pronto, solo en medio de las tinieblas, y un temor antiguo paralizó sus miembros.

Un monje Budista lo observaba con gesto incognito. Sora, aquel que era una sombra, se sintió traspasado por aquella mirada. Desnudo. Quiso decir algo, mas le fue imposible pronunciar palabra alguna. Un poder superior al de los guerreros de su clan se había interpuesto en su camino.

— El sendero ya está trazado —dijo el monje—. No hay nada en tus artes que pueda alterarlo.

Y cuando Sora elevó su vista al cielo, pues ya no había techo, ni casa, ni signos de nada hecho por el hombre a su alrededor, vio otra vez aquel sol negro, que giraba y giraba, infatigable, insaciable. Y en su danza de muerte se llevaba consigo la luz del mundo material. Absorbía la existencia misma.

Y Sora, discípulo de Yasuo, cerró sus ojos y dejó de ser aquel que fue alguna vez. Había ingresado a la región que está más allá de los cielos y en las profundidades del corazón.

7 comments:

  1. Muy buen texto, Javier. Me parece que la cita al comienzo tiene una compleja relación con el resto del texto, pero eso es siempre algo positivo—en mi opinión, al menos.

    Creo que el trabajo de Ucronía/Mundos Paralelos desarrollado en este texto es muy interesante. Además, de staco tu descripción de aquella Berlín de un Sol Negro y aquellos monstruos de concreto que la rodean.

    Saludos cordiales y continua con el buen trabajo,

    F.

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  2. Es curioso que sea un guerrero japones el elegido para la misión, ¿puede leerse como una metáfora de la alianza en la que el Japón se adentra en el Eje y termina con un sol cayendo sobre ellos?
    Me gusto el relato, la descripción de la ciudad portentosa quedo muy bien, deja sentir esa sensación de opresión magnificente.
    Lo del monje budista no me lo esperaba para decirlo de otra forma ¿"Que monos pinta allí"?
    es un misterio XD
    Saludos:)

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  3. Me gustó, como relato corto y como trailer de algo más extenso. Esa vaguedad de "más allá de los cielos y en las profundidades del corazón" deja tanto al lector que le da un toque de genialidad.
    El primer párrafo me sobra, lo quitaría, pues lo creo demasiado explicativo para la penumbra que rodea al relato. Penumbra que creo resulta bien en el ritmo lento pero seguro que tienes al narrar. Si así relatas siempre (no he leído mucho de ti) es necesario que no te dediques a explicar. Haces que uno se concentre, que imagine, y cuando imagino que quiero que me digan qué imaginar.
    Por último, le veo un gran potencial a la mezcla Oriental/Soviético. Y más aún en un ambiente de fantasía y/o ciencia ficción.
    Saludos.

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  4. la voz de la narracion me recordo a tolkien, bien!

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  5. Gracias por los comentarios. Este relato nació un día en que estaba leyendo sobre esoterismo Nazi, donde se mencionaba el culto al Sol Negro, llamado originalmente Atum-Ra en el antiguo Egipto.
    Mi idea era desarrollar una historia donde un ninja es enviado a la Alemania Nazi, a eliminar a Hitler. Es algo bien poco verosímil, pero quise jugar con la idea. El monje budista también hace referencia a algunos textos que señalan que había algunos monjes involucrados con el Tercer Reich.
    En todo caso, más allá del tema nazi, el culto al Sol Negro es bastante interesante en un aspecto más místico. Les recomiendo que investiguen más sobre el tema.
    Saludos!

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  6. Me ha gustado, completamente irreal y posible. Me ha parecido un navegar entre planos distintos de la realidad, más bien, entre dimensiones.
    Además, no hay nada sobrante. Con poco montas este viaje, al otro lado.
    Saludos.

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  7. wuaaaaaaaaaaaa esta super no se si usaste recursos orientaes o indues o sera la combinación de ambos? bueno no se en realidad pero creo que va para màs en fin espero que estes bien chuaz

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