domingo, 13 de noviembre de 2011

Reseña: El Mago del Desierto, de José Luis Flores, por Alejandra Láquesis

ACTUALIZADO (21/11/11) Fraterno Dracon Saccis, ¡felicitaciones! Te has ganado el ejemplar autografiado de El Mago del Desierto. Escríbenos un mail para coordinar la entrega del libro, cuyo costo de envío deberás cancelar por tu cuenta en el servicio que te sea más cómodo, según un acuerdo que rige en FA desde el concurso de 1899.

Faarih y Rustam son dos gemelos que han llegado a la legendaria Bajo Raíz. Allí se encuentran con un misterioso anciano llamado Omar, de origen beduino y con una llamativa marca de ciempiés en el rostro, que les cuenta de sus aventuras en la ciudad cuando él era apenas un niño como ellos y estaba destinado a estudiar Magia en la Universidad de Bajo Raíz, aventuras que poco a poco, gracias a la ayuda de algunos amigos y a la superación de distintos desafíos, lo irían a convertir en aquel conocido como el Mago del Desierto.

Muchas expectativas se han tejido en torno a ésta, la obra que inaugura la saga Crónicas de Bajo Raíz y primera novela de José Luis Flores (Alicia, la Niña Vampiro). Las razones no son menores: se trata de una de las pocas iniciativas plenamente fantásticas en la literatura chilena (junto con Leyendas de Kalomaar de Alberto Rojas), publicada en la prestigiosa colección de literatura infantil El Barco de Vapor, de Ediciones SM Chile. Flores, además, se ha manifestado abiertamente influido por autores clásicos del género y con serias intenciones de hacer Fantasía en nuestro país, una postura poco común, que comparte Fantasía Austral, en donde se ha publicado un relato suyo.

Esta postura deferente hacia la Fantasía la demuestra, entre otros aspectos, su trabajo con un mundo secundario (mapa incluido) y las estupendas ilustraciones de Ángela González, con un estilo personalísimo y una calidad incuestionable. El lanzamiento de El Mago del Desierto, por consiguiente, es un hito literario crucial dentro de nuestro espectro, por lo que sus méritos y desaciertos merecen ser analizados en profundidad.

La novela desarrolla ante todo la estructura del Viaje del Héroe, narrando distintas aventuras y conflictos que irán logrando la transición de Omar niño-beduino a Omar mago, en un proceso de crecimiento que pasa por un aprendizaje real de lo que Flores denomina “magia con M grande”, es decir, una magia que no se base sólo en la pirotecnia de los hechizos y tenga un alcance más espiritual en su ejecución y dominio. El concepto, si bien sencillo, funciona bien y permite introducir uno de los mejores aspectos de la obra: el tratamiento de la Fantasía presente en un mundo secundario.

Acusando influencias de J.K Rowling, la Universidad de Bajo Raíz se presenta como una institución que forma a sus pupilos en la Magia, distinguiéndose distintas ramas de estudio: Escuela Elemental, Escuela de Nigromancia y Escuela Mágica General. Como Harry Potter en Hogwarts, Omar llega a la Universidad desde un mundo ajeno a estos aspectos —es un beduino que vive con su familia en el desierto, sobreviviendo a través del comercio nómada— y teme no ser admitido en los exámenes de ingreso o palidecer ante sus compañeros postulantes. La descripción detallada de distintos hechizos y movimientos de combate a lo largo de toda la novela es sobresaliente y original, demostrando que se puede innovar dentro del área y que, efectivamente, la magia no siempre es una bola de fuego bien dirigida. Incluso, hay una introducción a subgéneros fantásticos a través de elementos como los correvapores, maquinarias que se acercan a las propias del steampunk. Hacia el último tercio de la obra, los poderes del protagonista son de una envergadura colosal, y se relacionan con la madurez que éste ha desarrollado.

En la Universidad, Omar conoce a Toru, una enigmática y poderosísima niña de la que se enamora, y que será una motivación constante para el protagonista en sus peripecias. La verdadera naturaleza de la chica desencadenará la revelación de sorprendentes conspiraciones políticas en el mundo y su rapto, por lo que Omar se siente responsable de su salvación, en lo que constituye el argumento de fondo de la obra.

Flores, fiel a su intención de hacer Fantasía, sigue los patrones usuales del género y expone al principio un mapa del mundo “Tierra”, que en su disposición continental recuerda a los Reinos Jóvenes de la saga de Elric de Melniboné, de Moorcock. El nombre de este universo, sin embargo, da cuenta de un problema de configuración, pues la mayoría de los referentes de este entorno fantástico remiten con demasiada exactitud a naciones o culturas de nuestro propio mundo, sin una reelaboración importante. Por ejemplo, las Islas de Jade aluden a las naciones orientales, y se la presenta como una cultura exótica, incorporando conceptos y criaturas propias del imaginario nipón. Otro ejemplo son los nombres del propio Omar y Yusuf, su hermano, que son de origen árabe.

En pocas palabras, hay una mixtura de imaginarios presentes en esta “Tierra” que se basan en culturas de nuestro mundo y que en ocasiones se siente demasiado cercanas, considerando que la Fantasía debiera transportarnos a otro universo. Aún más: algunos elementos menores, como la alusión a un capuchino o a la lectura de novelas gráficas de heroínas por parte de un personaje, son incoherentes con esta construcción de mundo secundario. Positivamente, Bajo Raíz se aleja de esto, pues se la describe vivamente como una ciudad llena de recovecos, además de que la narración hace un trabajo decente al personificarla como una entidad protagónica más.

A pesar de estos problemas de configuración, es evidente que esta “Tierra” no es la nuestra y que los poderes de Omar son sobrenaturales, imposibles de metaforizar. Ahora bien, la novela tiene defectos más importantes que éste, más cercanos al estilo literario que a los elementos fantásticos propiamente tales, a saber: problemas en la narración y en la construcción sicológica del héroe.

En primer lugar, la novela está mayoritariamente narrada en primera persona, bajo la voz de los recuerdos que el mismo Omar dirige, a modo de relato oral, a los gemelos Faarih y Rustam. Sólo el primer capítulo asume una orientación omnisciente. El problema es que, pasadas las primeras páginas, la voz propia de Omar pierde su estilo y los referentes que nos recuerdan el contexto de este relato. Por ejemplo, al final de un inciso, se menciona: “Pero dejen que me guarde mis secretos por un momento; prometo ser sincero en todos los demás” (16). Esto genera un lazo tanto en el lector como en los dos niños con el relato oral, y además es un efectivo gancho narrativo que se relaciona con las emociones de Omar. Hubiera sido agradable contar con más expresiones como ésta a lo largo de la novela, en lugar de otras como “Verán”, que tiene un tono bastante condescendiente y molesto y se repite muchísimo.

En relación con lo anterior, existe un uso discordante de los tiempos verbales. Si Omar está recordando, lo natural hubiera sido que hablara en pasado. Un camino más arriesgado habría sido el presente, pues supondría un mejor oficio narrativo para dar la impresión de que Omar está casi dibujándole con su voz sus aventuras a los niños. Y sin embargo, El Mago del Desierto mezcla ambos tiempos verbales, sin un sentido lógico que justifique el oscilante cambio. Por otra parte, hay algunos fragmentos —sobre todo aquellos que narran las batallas de los amigos de Omar, cerca del final de la obra— que resultan incoherentes, puesto que el niño no se encuentra presente y resulta por tanto imposible que sepa lo que ocurrió en esos episodios. Aun cuando algunos de sus poderes le permitan acceder a la conciencia de algunos personajes, no se hace una referencia explícita para explicar que él está enterándose de todo. Es decir, a la novela se le hace insuficiente la narración en primera persona y cambia a una omnisciente de manera arbitraria e ilógica, si consideramos que es el relato de los recuerdos del protagonista.

Otro gran defecto en la novela, en atención a su estructura monomítica (Viaje del Héroe) ya mencionada, es la construcción de personaje de Omar. Si nos centramos en las excelentes ilustraciones de Ángela González, veremos un protagonista con una mirada hondísima, llena de melancolía, a la vez que serenidad y madurez. Sin embargo, Omar no se muestra de esa manera en buena parte de la obra, sino más bien como un niño bastante más seguro de sí mismo que lo cabría de esperar a partir de todo lo que vive. Es decir, no se aprecia bien su conversión en héroe, puesto que al parecer ya lo es desde el principio a pesar de su origen beduino y apartado de la magia. Es un niño prodigio, como lo demuestran sus resultados en los exámenes de ingreso y sus victorias en distintas batallas. 

Ya bastante avanzada la novela se aprecia una seriedad mayor en su actitud, concordante con el aumento de la gravedad de los conflictos centrales. Es aquí donde aparecen recién las dudas, penas y tristezas de Omar, siendo que, dado su origen y llegada a Bajo Raíz, debiera haberse mostrado mucho más humilde en un principio para favorecer su coherencia interna. 

Este problema se debe en buena medida al hecho de que la narración adquiera un tono que quiere ser humorístico pero que resulta innecesariamente burlesco. Existen numerosas notas al pié de página con añadidos irónicos (recurso propio de Terry Pratchett), los que sin embargo suenan prescindibles o fácilmente incorporables dentro del cuerpo principal de la historia. Tal vez se apeló a este procedimiento para darle un tono de humor a la novela, pero si consideramos que Omar experimenta episodios emocionalmente complejos, estas inserciones entran a restarle el tono de seriedad necesario para que, como lectores, nos identifiquemos con el crecimiento del protagonista. 

Dos ejemplos que ilustran esto; el primero, describiendo la actitud de Omar ante su primer oponente decisivo; el segundo, hacia la muerte de su abuelo: “—Tengo una misión sagrada. Quizá no lo consideres así (…), pero debes creerme, esto lo hago por el bien de todos (…). Ahora me has de dejar pasar. —No sé cómo serán las cosas en tu tierra, pero por estos lados… no sé, tienes que tener más argumentos.” (43); “Era un momento de tristeza: el abuelo, el líder de toda la tribu, se había ido con los ancestros. Conociendo al viejo, de seguro ya estaba saqueando los reinos del cielo” (83). 

En pocas palabras, Omar se muestra a veces como un chico arrogante y con exceso de confianza en sus habilidades, cuando a pesar de su potencial no deja de ser un niño que se enfrenta con situaciones bastante complicadas. No deja de ser curioso que el protagonista se enriquezca sicológicamente cuando por fin se reencuentra con sus camaradas, puesto que estos están bastante bien construidos como personajes a pesar de ocupar menos páginas en su desarrollo: Yahil, el golem con sentimientos; Calamidad, la gata sabia; Azkav, el monje; Rass, el enigmático maestro; y los llamativos adversarios menores: el asesino ciego Kenta y la “flechero” Raimilla.

El Mago del Desierto, en resumen, da cuenta de aspectos que son casi inéditos en la literatura fantástica chilena publicada y que demuestran que la Fantasía, por fortuna, al fin está abandonando el desdibujamiento genérico y la alegoría, tendencias que parecen impuestas en el panorama fantástico actual. Hay un trabajo consistente del concepto de la magia en la obra y un entorno que, aunque adolezca de un parecido excesivo con nuestro propio mundo, se desenvuelve de manera decente y que tiene su mayor baza en la propia Bajo Raíz. La novela, además, se deja leer de manera muy amena y sabe enganchar a lectores de todas las edades, pues la prosa de Flores es aceptable y sabe lograr buenos momentos.

Si tan sólo hubiera una mayor coherencia narrativa, en el sentido de que se privilegiara un tono serio por encima de un humor que no aporta mucho, la historia cobraría mucha más profundidad y podríamos apreciar mejor la conversión de Omar en el Mago del Desierto. Quizá a la mayoría de los niños les guste el tono humorístico y la personalidad del protagonista, enriquecida heredera de algunos planos héroes de animé juveniles, pero sin duda habrá uno que otro —al fin y al cabo, futuro lector de calidad— que habría preferido presenciar este crecimiento desde lo más bajo, sintiéndose identificado con algunos aspectos y con la esperanza de que él o ella también pueda convertirse en quien de verdad desee si vence las dificultades.

En otras palabras, El Mago del Desierto se transforma en una obra muy amena, con méritos muy destacables, y con defectos que pueden subsanarse en las siguientes entregas de Crónicas de Bajo Raíz. Se trata de una novela que sienta precedentes importantes en nuestro género, por lo que esperamos que su seguramente buena acogida por parte de los lectores (niños o adultos) contribuya a abrir más espacios de publicación a la literatura fantástica que pretenda desmarcarse de lo que se está haciendo actualmente. Es decir, a la literatura fantástica que quiere escribir Fantasía con f grande.

Otra visión de esta novela en el blog de Emilio Araya Burgos.

¿Te perdiste el lanzamiento en la FILSA y/o no pudiste adquirir ahí El Mago del Desierto? Fantasía Austral regalará un ejemplar autografiado por su autor al afortunado que dé la mejor respuesta a la siguientes preguntas: ¿Cómo definirías tú el concepto de Magia? ¿Qué significa la Magia para ti? Las únicas reglas son responder dentro de una lógica de Fantasía y no alegórica o ilusionista. El plazo para exponernos tu respuesta en los comentarios a esta entrada se extiende hasta el 18 de Noviembre a las 14:00 hrs. Los resultados del concurso serán publicados el día 19 de Noviembre a las 21 horas.

22 comments:

  1. Una reseña favorable, para una obra que inaugura una nueva etapa en el desarrollo de la Fantasía nacional.

    Concuerdo con varias de las críticas —tanto positivas como negativas— y tengo mis propias aprehensiones y alabanzas desde mi punto de vista, pero no las haré presentes aquí. Eso sí, aprovecho la oportunidad para celebrar el espíritu de innovación de Flores, en tanto se define como parte de la Fantasía, tal y como se conoce en 99% del mundo.

    Saludos cordiales,

    F.

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  2. Me agrada tu reseña, pero caes en juicios de valor "demasiados" subjetivos. O sea, das cuenta de una característica y la enmarcas como error sólo porque a ti no te gusta. No estoy defiendo la obra a priori, pues aún no la he leído. Sólo me baso en tu texto.

    "Acusando influencias de J.K Rowling" pero Alejandra: ¿Y Ged (Gavilán) y la escuela de Terramar de Le Guin? ¿O la escuela de Magia de Pratchett en Mundodisco? Rowling recién apareció el 97. Hay mucha, mucha Fantasía hacía atrás.

    Luego, las criticas que haces tanto al "Camino del Héroe" como al Bildungsroman (o eso veo que describes) me resultan… confusas. Nos dices que Flores nos presenta un niño prodigio, un tipo arrogante, y luego le criticas que no sea más “serio” o más “adulto”, más reflexivo. ¿Por qué tendría que ser inseguro, por qué tendría que ser humilde? Aún sin leer la novela, creo que Flores no nos presenta la “construcción del Héroe” desde un tipo normal, sino que al Héroe en el avance en su camino. No olvides que está siempre la opción de elegir al Héroe dado, al innato, el aspecto de la profecía, del destino.
    Aunque nos quedó algo claro: A ti te atrae la seriedad. El Humor es un sabor dulzón innecesario. Pero eso, ya está dicho, es algo de gustos. Pero me chocó que consideraras el niño prodigio y arrogante y el humor como proveniente del animé juvenil, y entonces, algo infantil y plano. Lo siento, pero vuelvo con Terramar. O con Pratchett, o con Douglas Adams. O con Geralt de Rivia. O como Nathaniel o Bartimeo de la trilogía de Jonathan Stroud. Y más aún, que consideras que gustar de estos aspectos fuera contrario a ser un Lector de calidad. Especialmente esa última parte. Me dolió, porque dices que si no espero lo mismo que tú esperas, y si no gusto de lo mismo que tú gustas, no soy un “Lector de Calidad”. Pero bueno, sigamos.

    ¿Que tenga aspectos del mundo real? Creo que la visión dogmática también te nubla la mirada, los Mundos Secundarios es un mundo nuevo, estamos claros, pero ni siquiera el Non Serviam puede dejar de servirse de la Naturaleza, de un mundo materno. Y eso lo vemos hasta en Tolkien.

    Y en fin, sería consumir demasiado tiempo seguir ahondando. Sólo queda decir que me gustó encontrarme con una reseña que sí me diera ganas de leer la obra. Aleluya.
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    Ahora el concurso. Sí, estoy en Buenos Aires y anhelo el libro. Y aunque no hagan envíos, en un mes viajo a Chile:
    ¿Cómo definirías tú el concepto de Magia? ¿Qué significa la Magia para ti?

    Magia, si ahora me pusiera a escribir fantasía, la definiría como tu voluntad de realizar un cambio en la realidad. Así, dependería del deseo y la facultad de manifestarlo lo que te permitiría usar o no la magia. Pero, en mi concepción siempre el poder debe tener una dificultad y un costo. Entonces, para realizar magia necesitarías un instrumento de ella y aprendizaje, control y determinación, disciplina y habilidad de salirse de ella para innovar. Aprender las reglas pero no ser pragmático. Y el costo de hacer tu voluntad es trabajo, energía, bastante básico pero también elemental. Aunque claro, es sólo una fabulación. Podría cambiar, o no podría, o quién sabe.

    Ahora, veo difícil decir qué significa la Magia para mí sin caer en un plano alegórico. Básicamente, lo que diga estará referido a mi realidad (¿Qué significa para mí, no?) y por ende, será una comparación, de ahí, una metáfora, y de la suma de ellas, una alegoría. Para mí la Magia es la posibilidad de utilizar la realidad, de ahí que mi concepto de magia esté afectado por la Voluntad. Es una especie de tecnología innata, la potencia de alcanzar ciertas libertades al no estar supeditada completamente de las posibilidades de los objetos a modificar.
    Esas son las mejores respuestas que en este momento puedo entregar.

    Saludos, Fantasistas.
    PS: Disculpen tanto texto.

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  3. Hasta el momento y sin haberlo leído aun, tambien estoy mas bien de acuerdo con el testamento de Samir Jorge.

    Magia?
    Fácil: Magia es encontrar las costuras a través de las cuales el autor (Dios, JLFlores, Eru) unió los elementos del mundo en que vives, para darle coherencia.

    Una vez hecho eso, descifrar el punto del tejido y poder deshacerlo y tejerlo de nuevo a voluntad.

    Dar una mirada al código fuente y hackear el programa con que funciona el mundo.

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  4. Todavía estoy en el primer tercio de la novela así que leí la mitad de la reseña nomás antes que los spoilers me desanimen o prejuicien. Prefiero terminar de leerla, mejor.
    Sólo un detalle quiero aportar, acerca de la semejanzas de este mundo con el otro y todos los mundos. Por lo menos a mí me quedó claro, y que el protagonista se llame Omar en vez de (alguna onomatopeya heroica) no me hace ruido; eso por dar un ejemplo. Me recuerda más al Mundo Disco y veo semejanzas por ese lado. Ya saben, es un mundo plano que viaja por el espacio en el lomo de una tortuga gigante, y aunque es así de raro, también tiene Universidad y carteros y magos y etc. Crea su propia explicación semántica al comienzo y todo se justifica a partir de ella.
    Voy a buscar la página para que la releamos todos juntos :P

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  5. Página 8 y 9, o sea, al principio mismo de la historia.
    Lo bueno de hacer esa declaración de entrada, es que justifica todo lo demás y efectivamente puedes crear y mezclar objetos y nombres y criaturas de todas las realidades imaginarias posibles junto con la realidad, y queda automáticamente validado.
    Dale una vuelta.

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  6. Yo lo leí, sin ser experta como muchos aquí, mis hijos y yo lo disfrutamos y esperamos el segundo. Espero más humor, más aventura y ¿puede haber un dragón?

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  7. Me "dolió" lo que refiere a un "Lector de Calidad". O sea, si leo a Tolkien y a Le Guin soy de lo más top, pero si leo Naruto soy un pelagato. ¿A eso iba?

    Estoy de acuerdo con Samir en todo salvo que, si la Ale comparó la Academia de Bajo Raíz con Hogwarts, es porque se pueden establecer más paralelismos entres estas, hayan otras escuelas de magia predecesoras en la Literatura Fantástica o no.

    Tengo el libro en mi poder, pero nada he leído. Eso sí, le eché una mirada a los dibujos de Enkeli y son de primer nivel, salvo por el hecho, que Alejandra bien menciona, de que la mirada melancólica de Omar no le pega ni con cola. Debiera haber tenido una mirada más ávida, como el Naruto en la literatura de los "lectores mediocres" D:

    Por lo demás, es una excelente reseña, al nivel de lo que Alejandra nos tiene acostumbrados, y el que haya caído en ciertos subjetivismos nos habla muy bien del libro, creo yo.

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  8. Algunos alcances a raíz de este debate:

    1.No creo que el lazo "excluyente" que haya hecho Alejandra con HP invalide los que puedan hacerse con Roke (Terramar) o la Universidad Invisible de Mundodisco. Tampoco creo que hablen mal de la autora en de la reseña en tanto acusen falta de lecturas. Cuando se hace crítica literaria un autor echa mano a las herramientas o referencias que tiene disponibles. Así,por ejemplo, en muchos casos se alaban aspectos de la literatura latinoamericana que tienen apariencia nueva y transgresora que sin embargo son más viejos que la muerte. Desde ese punto de vista, los guiños o acercamientos que perciba o deje de percibir un autor de reseñas siempre serán "insuficientes", porque siempre va a haber alguien que encuentre un vínculo que parecía no estar ahí.

    2. Quizás Alejandra no se dio a entender con claridad respecto a su molestia por una construcción por lo menos discutible de Omar como un héroe. No se trata de ignorar el aspecto numinoso/profético del heroísmo, sino que hay una incoherencia entre la manera en que Omar se presenta a los lectores y otra como habla y actúa. Eso Alejandra lo percibe como un ruido desde el punto de la construcción del personaje. Y creo que el libro da para probar que no se trata de una aseveración apresurada.

    3. El humor es anti climático en muchas ocasiones. Hay evidencia en el texto para apoyar este punto. En la misma línea, la comparación con Pratchett no da lugar. Flores escribe una buena historia de formación con kilos y kilos de fantasía: Pratchett utiliza el humor para re-visitar de forma crítica los lugares comunes de la Fantasía clásica y por lo tanto el uso de los chistes y las notas al margen apuntan, en ambos libros, a cosas bien distintas. Pratchett usa el humor para de-construir el género y Flores no. No sé bien para que lo hace, pero como ya les anticipaba, hay momentos muy potentes en El Mago que se van por el desagüe por esa maldita nota al pie que corta toda la tensión dramática acumulada. Alejandra piensa que es un error. Yo también y hablaré de ello en su momento.

    4. Samir: el punto no es que no deban haber elementos de la realidad en el tejido de la historia sino que los elementos se noten. En el libro se usan palabras en inglés (hobby), italiano (capuccino) que rompen el pacto implícito de suspensión de la incredulidad que uno hace con estas historias fantásticas. Es cierto que hasta en Tolkien hay elementos del Mundo Primario, la suela inescapable, pero la pericia del "mago" -me sumo a Usher en su definición de Magia-, está en que esos elementos pasen piola. ¿Hay civilizaciones anglo-parlantes en el mundo de BR? ¿Cómo llegó Omar a conocer la palabra hobby? ¿Es EMDD una "traducción" hecha en nuestro mundo de las crónicas de un mundo distante? Por supuesto que se trata de minucias. Pero ya sabes a lo que aspiramos. No nos gusta que se vean los hilos ni que el conejo se salga antes del sombrero.

    5. Criticar un libro no significa que el libro sea malo o que estemos haciendo un complot contra el autor. Que quede clara una cosa: el compromiso/interés de las reseñas de FA es con la OBRA, no con el autor , que, por cierto, ya nos expresó su agradecimiento por haberla reseñado. Los críticos de Fantasía Austral no somos críticos de diario. Sé que cada juicio estético que esgrimimos lo hacemos con la evidencia que corresponde. O al menos la tenemos disponible en caso de que alguien la requiera.

    6. Lean bien y con calma esta reseña. A la autora le gustó el libro. Hizo un fiel reporte de su primer viaje por Bajo Raíz y habló de lo dulce y agraz de su experiencia. Hay que perderle el miedo a la discusión y aprender que no toda observación puntillosa es un intento chaquetero. Por suerte no todos los chilenos estamos anclados a ese paradigma.

    Saludos a todos

    E.

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  9. NOOOOO
    NAZIIIIIIIS
    LE TIENEN MALA A FLORES!!!

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  10. 1. Voy a meter la cuchar con el humor, tiene que ver con el pùblico Young Adult, le sacas eso y mis hijos no pescan. Creo que Bajo Raíz puede ser serio si quieres, pero en otro formato y otra colección.
    2. Como adulta quiero decir que lo disfruté, si veo el lazo HP, pero también mucho con Prattchet, y con Douglas Adams. Creo que comparte algunas falencias con este último.
    3. Creo que mientras salga por Barco a Vapor debe seguir teniendo humor. Si pasa a colección adulta, ahì podría meter eso que se veía en Human, Mitos y HK, épica drámatica y seria.
    4. La melancolía de los ojos de Omar me encantó es algo femenino si quieres. pero si me lo hacen como Goku, me mato.

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  11. Quizás piensa que la obra se defiende sola (algo muy sensato, por cierto, porque si no todo el tiempo que tenemos pa' escribir se nos iría respondiendo a la recepción de los lectores ;)

    Respecto al humor, entiendo el punto aunque sigo insistiendo en que me hace ruido y no lo comparto necesariamente (soy de la escuela Lewisiana -se puede tener a un niño pegado a un libro sin apelar a las risas como fórmula infalible) Escribiré una reseña en mi propio sitio (paso el dato) para seguir dándole más vueltas al libro en todo caso.

    ¡Recuerdo a los participantes que además de un debate este es un concurso! ¡Hay un ejemplar de regalo! (¡e hicimos cola una hora para conseguirlo autografiado!)

    :)

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  12. Emilio me ignoró olímpicamente. Les invito a releer la página 8 y 9 del libro. Y recuerden que es un libro para escolares. ¡Desevolucionen!
    Entiendo que el tema de los nombres les metan ruido, así como a mí me preocupan los nombre fantásticos con muchas consonantes. Pero en fantasía hay para todos los gustos.

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  13. Guajars, eres Daniel de Poliedro 4 no? Lo leí me gustó mucho.

    Volviendo al Mago, igual me gustaría saber que dice Flores, que quiere del humor, pero si has leído a Douglas Adams verás mi punto.

    Otra cosa, muy feliz estoy, él a cada rato dice: esto es fantasía! eso es lindo.

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  14. Daniel, no escribí sobre el multiverso porque es un tema que pretendo abordar en mi reseña, pero en todo caso aún me sigue sonando a narrador proxy A MENOS que Omar evolucione como caminante de planos y tenga acceso a las lenguas de todos los mundos habidos y posibles.

    ¿Desevelucionar?

    Citaré a uno de los grandes, interpretado por otro viejo grande, conocido como Gandalf en algunas películas sobre anillos, ahora reconocido señor de los metales: "mankind is evolving into us" XD

    Dejando la talla a un lado, no quisiera que el rigor de FA diera la impresión de que no disfrutamos con el libro. Insisto. Es bueno. Lo mejor que hay en big F. hoy por hoy. ¿En qué parte de la reseña dice que es basura? XD

    A internet le falta lo paralingüístico (gestos, miradas, etecé)

    Abrazo :)

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  15. Interesante discusión se a formado :)
    Obviamente no puedo decir nada de algo que no he leído pero hay un punto sobre la critica que hace Alejandra sobre la narración que el protagonista da sobre eventos que no vivió personalmente y que apunta como un error.
    Pero recuerden que es la narración de eventos pasados, el que no los presenciara en ese momento no significa que no se enterara después de ellos y de esta forma poder incluirlos en su narración.

    ¿Sobre que es la Magia?
    Es el conocimiento y control de poderes que pemiten realizar acciones que no se dan en la naturaleza o lo harian de modo diferente cuando esta se deja bajo la dirección de sus propias leyes.
    La naturaleza de este poder varia de mundo a mundo.

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  16. La verdad es que leí a la pasada la reseña. Lo haré a conciencia cuando lea el libro. Y comentaré al respecto.
    Que bonito esto de criticar la crítica, y luego criticar la crítica que criticó a la crítica.
    En eso puede haber Magia. Sí, la hay.
    Por que la Magia construye, materializa ideas.
    La pluma de cóndor, el pelo de gnomo, el pergamino prohibido, la palabra de poder, el nombre de Dios... Todo es creación.
    La bruja benévola que extrae hierbas para un ungüento que aplica en la herida, y con una frase poderosa cura del veneno de una flecha, no solo sana al héroe. Genera una nueva oportunidad, o mejor: construye un nuevo camino, distinto al que seguía. Porque el héroe ya no es el mismo después de sentir el rose de los labios de la muerte en su cuello.

    El Nigromante, que asesina a una virgen para extraer su corazón y dar vida a una aberración. O abre aquel libro que no debe ser leído, para conjurar un hechizo que de la invulnerabilidad a la armadura del caballero negro. Crea el camino fangoso, las arenas movedizas. Da forma al monolito que obstruye la luz, dando el dominio a la oscuridad.
    La Magia, para bien o para mal, es creación.

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  17. Jajajajaja Morí con el Comentario de Roderick XD XD Emilio, sé que las críticas de Fantasía Austral siempre van a la obra. Por eso las espero con ansias... ¿Síndrome Editorial Sieg Heil?

    Sobre el humor, sólo agregar que si quieren leer un JL Flores "más serio"... les recomiendo la saga 1985 que está publicando en Chilenia.

    Ahora, el tema del lenguaje. Insisto, ni el Non Serviam puede dejar de servirse de la naturaleza. Está bien, son extranjerismos pero ¿sería incorrecto usarlos, en tanto parte del lenguaje del narrador?

    En fin, espero leer la reseña que viene :)

    Sobre el resto de los puntos, no quiero mandarme otro "testamento". Si algún día nos vemos cuando esté en Santiago, y lo recordamos, pues hablamos. Si no, por algo habrá caído en el olvido ;)

    Saludos, Fantasistas.

    PS: ¡Quiero el libro!
    PS2: Genial el debate, más aún porque participa gente que no acostumbro ver comentado en FA :)

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  18. Interesante el debate que se generó. Por mi parte, obviamente aun no he leído el libro, pero por la reseña y la colección "Barco de Vapor" puedo deducir que el sector etario ideal al que esta dirigido el libro es para menores de 18 años (hasta podría ser de 16), por lo cual algunas de las falencias que se mencionan en la critica no lo son tanto si se ven desde el punto de vista del sector etario al que va dirigido.

    Con esto me refiero por ejemplo a lo que se mencionaba de las notas "humorísticas" que podían cortar parte de la emoción del texto. Sé que hay muchas personas a las que esto les desagrada, afortunadamente yo no soy de esas personas ^^.

    En cuanto a la portada, pues debo decir que el dibujo me agrada bastante, pero como que los colores me hacen pensar que el libro es para menores de 10 años. Ademas de por si el "Barco de Vapor" me acentúa esa sensación.

    Ahora bien, quiero ganarme el libro ya que deseo leerlo y de aquí a que llegue a Arica, tengo para dos o hasta tres décadas de espera. Por lo cual trataré de dar mi definición personal sobre la Magia (con M mayúscula). Para el multiverso que yo desarrollé hay dos tipos de magia, una con m minúscula que es conocida como los trucos, ilusiones y juegos que te hacen creer lo que "no es", así como esta la Magia con mayúscula que esta referida a la chispa divina que reside dentro de cada ser existente. Veo a Diox (con x para mi para diferenciarlo del religioso, y por la incógnita que revela su existencia)como una chispa de conciencia que se encendió y ardió en un espacio donde había objetos. Este incendio provocó una explosión debido a la implosión de Diox producto de la cual se crearon nuevas "cosas". Pero estas cosas tenían la particularidad de tener una parte de esta conciencia dentro de si y han sido millones de años de evolución para que esta conciencia vaya despertando. Para mi, la magia es despertar esta conciencia divina que reside dentro de cada cual, la que nos hace realizar "milagros" y actos "imposibles" para la lógica. Todo ser existente tiene esta magia dentro de si (por eso hay plantas y minerales que nos ayudan a sanar y animales con propiedades similares). Ahora, imagina si se despiertan todas estas pequeñas conciencias. Todas enfocadas en un punto, podrías evocar a este Diox inicial que reside en cada ser existente. Eso al menos para mi es la magia en un multiverso fantástico.

    Saludos y gracias por traer concursos!!

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  19. Por Diossssssssssss que reseñas más largas... tanto la de Emilio, como la de Ale. Igual se agradece el tiempo invertido en ella, pero desmenuzan demasiado. Es primera vez que veo un análisis tan al hueso a los libros que reseñan. Igual eso habla bien del libro, y entiendo que tanto a Emilio como a Ale (las 2 reseñas que he leído) les gustó y por eso tienen tanto que decir.
    Creo, sin afán de defender a nadie y porque no he comprado el libro aún, que una novela puede gustarte o no, pero de ahí a cuestionar la construcción del arquitecto... No sé. Quién puede decirle a Flores como debe ser Bajo Raíz, si sólo él la conoce?
    Eso, en cuanto a apreciaciones generales. Cuando lo lea capaz que me siga sonando lo del capuchino xD

    Ejem...
    "La magia no es un concepto... es un permiso"

    "La magia no existe, al menos no de la forma que la conciben los hombres. Requiere de fuerza interior y de conocimiento. No tomas una varita, la agitas y sacas un conejo. Debes calcular la distancia, pedir permiso al universo, tener el consentimiento del animal y del objeto antes de lograr un resultado.
    Con el tiempo uno se va acostumbrando. No a la magia, a vivir conectado al mundo que nos rodea".

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  20. Te sorprendería leer la crítica especializada, Alejandro. Todavía somos alpargatas al lado de eso.

    Y mejor ni mencionemos los papers académicos que dedican veinte páginas a un cuento de no más de mil palabras ;)

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  21. Jajajaja eso es como hacer otra versión de la historia.
    COn el tiempo vendrán los especialistas, porque habrá con qué serlo ¿verdad?

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