Te Llamarás Konnalef (Forja, 2009) cuenta la historia de un joven Mapuche llamado Juan, que habita en un mundo futurista en el cual nuestro planeta sufre de un gran calentamiento global luego de la última Gran Guerra, lo que ha convertido el sur de nuestro país (y aparentemente el resto del mundo) en un lugar árido y carente de vida. En este entorno, los sobrevivientes de nuestra especie sufren bajo el gobierno autoritario de una especie de Rey local, a quien llaman «Cepress», el que a su vez parece seguir las ordenes de una oscura organización que, desde las sombras, mueve los hilos de la agonizante civilización humana. Y será Juan, la encarnación del joven héroe, quien buscará liberar nuestro mundo del control de unas entidades que están más allá de la comprensión humana y que nos observan desde hace milenios.
Esta es la propuesta de Armando Rosselot (1967) en su primera novela, autor local cuyos relatos han aparecido en diversas colecciones ligadas al género fantástico como: Alucinaciones TXT, de Editorial Puerto de Escape, y los libros Poliedro 1, 2, 3 y 4, del Grupo Poliedro.
El libro, que mezcla elementos tanto de la fantasía como de la ciencia ficción, está dividido en cinco partes:
El libro, que mezcla elementos tanto de la fantasía como de la ciencia ficción, está dividido en cinco partes:
- La Voz
- Tierra Extraña
- Escaramuza y Separación
- La Corte del Rey Carmesí
- No sólo de galletas vive el Hombre
Ahora mi valoración. Te Llamarás Konnalef no es un libro aburrido. La trama avanza de manera veloz, sin detenerse en elementos innecesarios. Asimismo, el argumento no deja de tener cierta originalidad. Juan, el protagonista, representa las fuerzas de la naturaleza (¿el Bien?) —la «Pachamama»— que debe hacer frente al, aparentemente, inmortal Cepress y sus engendros artificiales (y acá lo artificial representaría al Mal), los «Droms», entidades biomecánicas pertenecientes a los misteriosos «Estabilizadores». El concepto engancha, al menos en una primera instancia, más aún si en la contraportada del libro Francisco Ortega la define como una novela «…compleja, ambiciosa…de una tremenda base teórica tanto de literatura, como de antropología y mitología. Hay delirio, hay fantasía, hay horrores cósmicos». Ok ¿alguien dijo yo?
El problema de Te Llamarás Konnalef no es, por lo tanto, su historia, sino el cómo es contada. En mi opinión, a Rosselot le falta un mayor oficio literario. No basta sólo con querer contar una historia, también hay que saber hacerlo. En palabras simples, la novela no está bien trabajada, al menos no para lo que yo espero de una novela publicada por una editorial seria. La narración carece de la profundidad que uno espera de este tipo de historias y a veces la prosa se vuelve un tanto confusa. Asimismo, adolece de muchos errores de edición, algo que no es nuevo en los libros que hemos leído de Forja: comas y puntos mal puestos, ausencia de acentos ("tomo" en lugar de "tomó", cuando corresponde) y numerosos errores ortográficos (como escribir “escasas” con z en lugar de s).
Quizás un lector menos exigente podría afirmar que uno tiende a exagerar al fijarse en estos errores, argumentando que lo que importa es la historia o el buen rato pasado. A este tipo de personas yo les preguntaría qué les parecería que un físico no conociera las reglas básicas de las matemáticas, o desconociera los principios fundamentales de las ciencias. Pues lo mismo debe aplicarse a un escritor. No es posible que una persona que pretende venderte un libro no se preocupe de que este, al menos, esté correctamente escrito y corregido. Si queremos acabar con aquello que irónicamente en las redes sociales se ha llamado The Chilean Way, en referencia a las cosas mal hechas o hechas a medias, tenemos que partir por nosotros mismos y nuestro propio trabajo.
Conocí a Armando Rosselot en el lanzamiento de El Mago del Desierto, y estoy seguro de que, al igual que quien escribe, siente una verdadera pasión por la literatura fantástica en general y la ciencia ficción en particular. El punto es que esto no se nota en su novela que, en mi opinión, está más al nivel de un primer o segundo borrador que de una obra acabada. Mi consejo es que debe pulir y trabajar aún más su estilo. Las ideas están, pero falta ese algo más que uno espera encontrar en los grandes relatos.
Conocí a Armando Rosselot en el lanzamiento de El Mago del Desierto, y estoy seguro de que, al igual que quien escribe, siente una verdadera pasión por la literatura fantástica en general y la ciencia ficción en particular. El punto es que esto no se nota en su novela que, en mi opinión, está más al nivel de un primer o segundo borrador que de una obra acabada. Mi consejo es que debe pulir y trabajar aún más su estilo. Las ideas están, pero falta ese algo más que uno espera encontrar en los grandes relatos.
En definitiva, Te Llamarás Konnalef es una novela que podría haber sido muchísimo mejor si el autor y su editorial le hubieran dedicado más tiempo. Lamentablemente no fue así.

Como comentaba en la «pre-producción» o, más propiamente dicho, edición de esta reseña, el trabajo de Kensan es estricto y sin anestesia. La falta de elementos teóricos presentes en otras reseñas más «cabezonas» en esta aproximación a la novela de Rosselot hacen que la opinión del autor nos caiga encima sin los acolchados propios del discurso académico, que tras su afán de rigurosidad peca a veces de perderse en la retórica. Así, estoy seguro de que esta aproximación más «secular» aunque no por ello menos puntillosa hace que las luces y las sombras del libro salgan a la superficie inmediatamente y con honestidad.
ResponderSuprimirSobre Konnalef creo prudente comentar que el autor me mencionó que se trataba solo de un cuento novelizado. Honestamente, no creo que ese sea el mejor camino para publicar. Mejor demorarse un poquito más y publicar una historia que sea lo mejor posible. Pero la tinta ya está derramada y solo queda seguir escribiendo ;)
¡Saludos!
Más allá de lo comentado (cómo no he leído "Te llamarás Konnalef" sería incorrecto concordar o discutir), me llama la atención que sea una reseña de Kensan. No destila esa erudición propia de Emilio o Paula, pero mantiene la crítica aguda, carente de eufemismos, y con afán de mejora de la línea Fantasía Austral. De ahí que me agradara la reseña.
ResponderSuprimirSaludos.
Javier va durísimo y a la vena. Me encanta la forma elegante en la que deja por el suelo esas posturas mediocres que le bajan el perfil a la pobreza de dominio del elemento a formar para concebir arte.
ResponderSuprimirTuve oportunidad de referirme a estas cualidades de él en la Semana Fantástica, en relación con el hecho de que fuera el único de FA que no tuviera estudios literarios académicos, y cómo eso no evitaba que fuera el más crítico de nosotros.
Yo no he leído la novela reseñada y no creo que lo haga. Una amiga la compró por curiosidad y su opinión fue más bien indiferente en su momento, lo que me desmotivó. Tampoco me llama demasiado la atención el imaginario mapuche en términos literarios, para ser franca, aun cuando tenga muchos elementos riquísimos.
Creo, eso sí, que un cuento ampliado con gracia y oficio literario, como lo llama Javier, puede funcionar bien bajo la forma de novela. Pero me imagino que debe ser muy difícil. Tal vez tanto que quizá sea mejor concebir una historia de cero.
Más que una crítica al libro, que por supuesto se entiende, me parece que Javier aprovecha de tocar un tema no menor en nuestro "chilito". El hecho de hacer las cosas porque si y no darle importancia al como hacerlas. No he tenido la posibilidad de leer la obra, pero concuerdo con nuestro compañero que la ortografía es un tema MUY IMPORTANTE EN LA LITERATURA y me parece de una aberración el hecho de que la editorial propiamente tal, haya dejado escapar esos pequeños detalles que a un lector más exigente le pueden provocar una urticaria.
ResponderSuprimirYendo un poco más allá, me provoca cierto ruido el que dicha editorial no se preocupe de esos detalles y solo se dedique a publicar "por que si", sin darle la importancia al trabajo que requiere el preparar una obra de calidad como se debe. Espero que haya sido una pequeña caída en esta oportunidad, pero yo al menos como autor, no me quedaría tan tranquilo con respecto a ello. Espero no haber sido tan pesado, pero creo que no se pueden perdonar esos detalles, más a una editorial que se autodenomina “seria”.
Saludos
Ok. Bien. Como alguien me dijo en un momento: esto es sin llorar. Y yo, ya no lloro hace rato. Sobre la reseña como tal, me parece correcta en su aceveración, ya que no hace mucho le di una releída, con lo cual he pensado seriamnte en un futuro re escribirla, junto con la 2da parte que la comenzaré el próximo año y también hacerla novela gráfica.
ResponderSuprimirAhora, básicamente, la historia tal como lo señala Emilio nació de un cuento largo y, cuando la hice novela, la pensé escribir de una forma muy ágil, para lectores, ojo, "que NO les gusta leer", por lo cual carece de ciertos elementos apreciados tanto por lectores asiduos como por estudiantes de esta rama del conocimiento.
En resumen, tomo la critica con mucha humildad y auto análisis -junto con otras críticas no tan horripilantes- para lógicamente darle mayor riqueza a mi gusto por escribir y no cometer los mismos errores con mis próximas publicaciones.
Gracias de todas formas por el tiempo ocupado en la novela y tomaré en cuenta todos los comentarios.
Gracias por comentar, Armando. No era mi intención sonar tan "duro" en cuanto a mi valoración del libro, pero creo, y eso lo comparten mis compañeros de FA, que la mejor forma de sacar adelante la literatura fantástica en Chile es diciendo las cosas por su nombre, resaltando tanto lo positivo como lo negativo, y haciendo incapie en la profesionalización del "oficio" de escritor. Desde que comenzamos nuestra labor de reseñar libros, nos hemos topado con un montón de novelas muy poco trabajadas, con argumentos ya vistos, mal editadas, etc. Eso no le hace bien al medio fantástico nacional, ya que le resta credibilidad. Esto lo extiendo a las editoriales, ya que son ellas las responsables de la versión final del libro. Si están cobrando por su trabajo, entonces que al menos se preocupen de hacerlo bien.
ResponderSuprimirEspero que mis impresiones te sean de utilidad para mejorar tu trabajo en el futuro. Si hay alguien que apoya a los escritores fantásticos nacionales, somos nosotros, pero la tarea se tiene que hacer bien.
¡Saludos!
Leí hace un tiempo sobre el plot de "Te Llamarás Konnalef" y en el momento pensé que es el tipo de historia que me gustaría leer. Así en argumento, pareciera la Kalfukura de Baradit pero "más mejor" (ojo, que sólo en argumento).
ResponderSuprimirMe parece la justificación de Armando, en cuanto sabe para quién lo escribe y con qué objetivo. Es una novela que se lee rápido, que apunta a lectores casuales y su principal objetivo es el de entretener. Ahora, el problema es que, si bien puedes escribir tan al lote como quieras, publicar es otro cuento. No voy a hablar de compromisos, sino más bien de lo que implica publicar algo, que para empezar no va a salirle gratis ni al escritor ni al lector (aunque a Forja tal vez sí). No creo que uno realmente pueda "terminar" algo, pero la publicación de una novela es una idea que se le acerca. Digamos, es el producto final, tu carta de presentación como escritor (y hasta como persona). También hay expectativas, que puedes o no querer cumplir. Yo aún trabajo en mi primera novela, y lo que llevo avanzado es una mierda. Lo que sí, he leído suficientes obras de calidad como para compararlas con la mía y saber por dónde va la cosa y si merece que alguien suelte monedas y tiempo por ella o no.
Confío en el juicio de Javier pero, como dicen, ver para creer. Me gustaría evaluarla por mi cuenta y ver si se sudó la gota gorda o fue pura chacota.
+1 a Samir.
ResponderSuprimirComo le dije a Kensan y Emilio, mis comentarios con lacónicos y sin pretensiones (porque soy pretencioso en otros asuntos).
Una anecdota de mi vida en Viña del Mar es que siempre mi vecino de pensión (que es vendedor de la librería Cámara Chilena del libro) Me recomendaba el libro, y yo le decía -te debo la plata del gas y voy a andar comprando libros.
Konnalef me recuerda a Viña, de eso estoy seguro. Y leyendo al autor de la novela, me llama la atención que haga una segunda parte ¿podría ser uno sólo pero aumentado? en vez de dos libros que sean un libro, pero dividido en dos en su interior.
Una sugerencia, saludos.
Emiliano Navarrete
Canciller de Chilenia
Honestamente, no he leído el libro, pero a estas alturas ya más o menos conozco tu mano y criterio a la hora de escribir reseñas y, como dice Emilio, esta en particular es muy informativa sobre el desarrollo narrativo, así yo por lo menos la doy por una buena reseña.
ResponderSuprimirAhora, en cuanto al libro mismo, siento decir que no me llama la atención en lo más mínimo. Es más, es el típico libro que nada más leer la reseña de la contratapa vuelvo a dejar en el mesón para borrarlo de mi mente lo más rápido posible. ¿Motivo? No veo, o mejor dicho, no SIENTO nada nuevo en él. No pido originalidad al 100%. ¡Eso es imposible! Toda, o casi toda la literatura hace referencia de uno u otro modo a una obra anterior. Las mismas historias son contadas una y otra vez con distintas variaciones y aportes, PERO a pesar de ser en esencia lo mismo, se SIENTEN como nuevas. ¡Esa es la gracia! Hacer que el lector sienta que lo que lee lo lee por primera vez. No es este el caso. Lo único que siento es una historia ya contada hasta al cansancio (y mucho mejor), cuyo único cambio es tener lugar en Chile. Y eso no es suficiente para crear la ilusión de novedad, no para mí al menos.
Saludos ;)
Bueno, yo lo leí. En principio me atrajo bastante, la premisa sonaba bacan.
ResponderSuprimirLamentablemente, el contenido dejó bastante que desear.
La gran cantidad de errores de redacción y ortografía, que me forzaban inclusive a releer partes y a pensar que estaba leyendo un borrador.
Una historia en que me daba la impresion de que preocupaba mas buscar la palabra mapudungun para decir algo que hilar bien la historia.
Un par de profecías que mas que ello, eran spoilers del final.
Un desarrollo de personajes que era practicamente inexistente.
And so, on... me hicieron desistir siquiera de reseñarla en Spira Mirabilis, que era mi idea antes de leerla.
Me dió lata, porque la premisa era buena... una especie de Dune con contexto mapuchoide podía haber resultado increible. Pero diría que los problemas formales, se vuelven una caracteristica de la novela
Lo siento, pero quizas salvados esos temas, podria haber sido una buena novela.
:(