Nuestro stand. Mención destacada para el dragón de papel que Diego Barrera, amigo de FA, armó en unos minutos.

Que la Teletón aquí, la Teletón allá… La cosa es que, a pesar de las críticas sociales y suspicacias varias, asistimos a La Nueva Cruzada: en Viñetas, evento cuyo objetivo de fondo era realizar una donación masiva a esta instancia.

Fuimos y lo pasamos bien, aunque hubo un par de cosas que desde el comienzo pintaron mal. Dado que la Universidad donde iba a realizarse el evento no prestó el Auditorio, las exposiciones debían hacerse en las salas. Hablo en plural porque teníamos dos programadas; hasta donde sé, no hubo otras exposiciones, ponencias ni charlas de ningún tipo de parte de otras comunidades. Como sea, el cambio no tendría por qué haber sido un contratiempo, pero resulta que al final las salas asignadas resultaron ser del porte de un baño químico... un poco más, tal vez.

—Ha sido un placer —dijimos, al imaginarnos exponiendo en un lugar semejante—, pero lo cierto es que no nos acomoda para nada el estar apretados en una sala y, dado que no tenemos intención de vender nada, no tiene sentido que estemos aquí.


El evento convocó mucha gente. Acá, público de Gens Goliae.

Así que nos pusimos a hacer las maletas, lo que es sólo un decir en realidad. Esto sucedió en una reunión antes del evento, por lo que no había maletas que hacer… pero se entiende la idea. En eso estábamos cuando, al hablar el tema con los organizadores, se dio con la idea de usar el escenario.

El plan acordado entonces fue que tocaría Gens Goliae y, rato después de su presentación, subiríamos nosotros a hablar de literatura, de Fantasía y de FA. Era cosa de instalar un data show que proyectara sobre el muro a nuestra espalda y todo bien: problema resuelto.

Claro que las adversidades no quedaron ahí. A días de empezar el evento, descubrimos que en el diagrama de stands aparecíamos como “Cuentos Chilenos de Fantasía”, en lugar de Fantasía Austral, lo que no era realmente grave porque sólo correspondía a la designación en el mapa de los organizadores, si bien no dejaba de ser erróneo. Además, notamos también que sólo nos habían dado una mesa y cuatro acreditaciones en lugar de las dos mesas y las cinco acreditaciones que necesitábamos. Finalmente, lo único que se solucionó fue lo de las mesas.

Una vez ya llegado el gran día, instalamos el stand y la gente empezó a llegar.

Teníamos, como siempre, algunos posters que sorteamos entre quienes se anotaran en una lista (ganadores al final de la entrada) y copias impresas de Cuentos Chilenos de Fantasía, una de las cuales fue regalada en la exposición que dimos a eso de la medianoche. También colocamos varios libros que sirvieran para mostrar la evolución de la Fantasía y, de paso, algunas nuevas voces, tanto en ámbito nacional como extranjero. Nada estaba en venta, eso sí, lo que teníamos que repetir constantemente ante el interés de la gente que se detenía ante nuestro stand. Quizás para un próximo evento podamos participar como tienda y vender algunas obras.


Nuestro hacinado público en la exposición.

La noche avanzó entre preguntas, respuestas, invitaciones, guiños, cigarros y sonrisas. Hablamos con muchas personas que no conocíamos, y con otras ya conocidas. A ratos nos faltaban oídos para atender a todos los curiosos, pero en general salimos bien parados, repartiendo marcadores a diestra y siniestra.  Surgieron algunos proyectos más que interesantes, algunas propuestas y muchas ideas que implementaremos a corto plazo, como podrán ver próximamente. 

De pronto, escuché a lo lejos unos tambores y, movido por mi natural sobriedad, pensé: «No dejaré el stand. Vine aquí a trabajar y me apegaré a eso». Pero encendí un cigarrillo y lo próximo que recuerdo es que estaba frente al escenario, gritando por Baco y por Helm. El show de Gens Goliae estuvo, como siempre, muy bueno. Lamentablemente, hubo algún problema con los vecinos y no sé qué paso con carabineros y multas y demás. La cosa es que el grupo tocó apenas dos o tres canciones y tuvieron que detener el espectáculo, que estaba bastante prendido.

Rato después, mientras nos alistábamos para nuestra primera presentación, dedicada a presentar nuestra labor como colectivo, nos dijeron que había problemas con el data y que la exposición tendría que hacerse en una sala.

—Ya estamos aquí —dijimos—, que se haga la exposición en la jodida sala.

Como habíamos imaginado al principio, las condiciones eran pésimas. Considerando que, de haber puesto sillas, habríamos ocupado nosotros mismos todo el espacio por lo pequeña que era la sala, no tuvimos otra opción más que sentarnos en el suelo. Como estábamos en un lugar chico y no muy bien ubicado, pensamos que estaríamos algo más cómodos y que habría menos personas interesadas en darse la molestia de acompañarnos. 

Estábamos equivocados. La sala se llenó a más no poder, había gente por todos lados y muchos simplemente no pudieron entrar.

La falta de espacio, pese a la incomodidad, generó un ambiente bastante cercano. Mi impresión fue que hubo buena participación, varias preguntas, risas y bromas, lo que siempre viene bien. Una niña que participaba en una comunidad de Harry Potter se ganó finalmente el ejemplar de Cuentos Chilenos de Fantasía que sorteamos, gracias una respuesta que ninguno de nosotros vio venir, cuando preguntamos "¿Cuál es tu escritor de Fantasía favorito?". Fue una muy grata sorpresa oírla a mencionar a Lovecraft, porque estábamos seguros que nombraría a J.K Rowling.

Finalizada la exposición, una organizadora nos preguntó cómo nos había ido. Le transmitimos entonces estas inquietudes, a lo que ella respondió de todas maneras agredeciéndonos por haber participado de esa manera en el evento.

Regresamos luego al stand para comenzar la parte más atareada de nuestra visita a La Nueva Cruzada: En Viñetas. Muchos de los que participaron en la exposición fueron después a nuestro stand a comentar y compartir. Además, nos encontramos con varios amigos que hacía mucho no veíamos, comimos, bebimos… Fue poco menos que una juerga con la mesa llena de libros, hasta que, a eso de las cuatro o cinco, nos fuimos a dormir.


FA y Cuentos Chilenos de Fantasía en plena exposición.

El segundo día empezó lento. Llegamos alrededor 13:00 pm a armar el stand. 

En el escenario, curiosamente, sonaba algún reggaetón y cumbias que la gente parecía conocer muy bien, llegando incluso a organizarse concursos de baile, rifas y demás. En ese contexto fue que los organizadores nos informaron que la exposición de ese día, dedicada al estado actual de la Fantasía, tendría que realizarse en el casino, mientras la gente compraba y pasaba. Por supuesto dijimos que no.

¿Qué podíamos hacer ahora que no estaba la preocupación por exponer?

Fuimos primero a ojear al stand de arquería, donde por dos monedas te dejaban disparar tres flechas. Javier destacó entre nosotros, siendo yo el de peor rendimiento. No habría podido darle a un ñoño ni parándome sobre las mesas de rol, mucho menos a un blanco de 10 cm. 

En eso, Felipe llamó mi atención a unas espadas de espuma. Fue, lejos, lo mejor del segundo día. Nos dimos de palos y, después de un rato, armamos un entretenido cuatro contra cuatro, lleno de golpes en la cara y bajo el cinturón. No recuerdo el nombre de los dos chicos que nos prestaron las espadas y que se fueron después a los golpes con nosotros, pero si me los vuelvo a encontrar, les invito una cerveza.

Poco después de eso, desarmamos el stand y nos largamos.

Pese a los inconvenientes organizacionales, debo decir que me gustó el evento. Salimos de ahí con varias ideas y proyectos nuevos, además de un par de conceptos que nos gustaría explotar, por lo que diría que nos fue bien.

Ahora, ustedes se preguntarán ¿quién diablos ganó los posters que sorteamos durante el evento? Acá está la lista de afortunados:

  • Gandalf-Monroe: Johanna Hernández Zúñiga.
  • Cuentos Chilenos de Fantasía: Javier Acuña Ávalos.
  • I want you in Fantasía Austral: Daniela Candia.

En cualquier caso, los ganadores serán informados por mail, así que nada. Felicidades a todos, y nos vemos pronto. Agradecemos especialmente a algunos amigos de FA que nos ayudaron con la promoción, difundiendo por los alrededores la noticia de nuestra exposición y cuidando nuestro stand cuando finalmente la comenzamos. 

Esperamos que quienes no pudieron venir en esta oportunidad (o quienes quieran repetirse el plato) puedan vernos en otro evento. Seguramente tendremos novedades para entonces ;)

¡Hasta entonces!